Con la jornada histórica de protestas de ayer 21 de noviembre, no existe ninguna posibilidad de que la clase dirigente y el Gobierno piensen que todo puede continuar igual; la gente se cansó que durante décadas se legislará y gobernará para unas pocas élites.

El examen final a nuestra dirigencia, arroja como resultado que somos uno de los países más inequitativos del mundo, dejaron en el camino millones de pobres y excluidos.
Ahora invito al presidente Duque a que con mucha grandeza de espíritu, escuche el clamor de la gente.

Hemos madurado en democracia, queremos que el estado nos cobije a todos.